Dentro de pocos días se celebra la Nochevieja, donde despedimos con alegría o tristeza el 2020 y recibimos al 2021 con la mejor de las esperanzas.
En muchas ocasiones, la cena del último día del año se convierte en un copioso banquete que provoca problemas a más de un sistema digestivo, ya que tendemos de forma instintiva a comer de manera copiosa. ¿Cómo podemos tener una apacible y digestiva cena de Nochevieja? Aquí te dejamos con algunos consejos que pueden serte muy útiles.
– En primer lugar, debemos tener claro que el objetivo del día 31 no es el de comer sino el de reunirse con familiares y amigos cercanos. Si disfrutamos de cada plato y hablamos con todos ellos durante la cena comeremos menos, ya que nuestro cerebro va a recibir la orden de saciedad y además nos reconfortará estar rodeado de los nuestros.
– Respecto a los aspectos más directamente relacionados con la comida, si tenemos en cuenta lo anterior también debes mentalizarte de hacer de tu cena una degustación más que un banquete. Es preferible comer de todo un poco que mucho de pocas cosas.
– El tiempo para cenar es un factor fundamental. Intentad que la cena no se aproxime mucho a las doce de la noche, ya que eso nos acelerará con el fin de poder tomarnos las uvas a tiempo. En este sentido, independientemente de cuándo comience la cena, comer pausados y masticar bien antes de tragar nos ayudará con todo lo anterior.
– Los líquidos en la cena deben servir como acompañamiento. Si comemos en mucha cantidad y bebemos en demasía, la pesadez de estómago hará que tengamos una digestión complicada. Una copa de vino blanco para el marisco, de tinto para las carnes o un vaso grande de agua es suficiente para acompañar la cantidad de alimento que vamos a ingerir. Disfrutemos bebiendo con moderación.
– Las salsas y platos muy especiados son malos aliados si ingerimos mucha cantidad. Si sabes que alguno de éstos te sientan mal, con moderación.
– Y por último, un consejo siempre que sea posible. Los sorbetes a mitad de comida son una ayuda para una hacer más digestiva la cena.
Desde Método Amaro deseamos que tengas una muy feliz salida y entrada de año rodeado de los tuyos, y si quieres comenzar el año con propósitos saludables…¡aquí estaremos encantados de ayudarte!
Dos de las promesas más repetidas en los hogares españoles cuando se acerca el final del año son las de hacer dieta y dejar de fumar. Muchas personas se preguntan si es posible combinar una cosa y otra y no morir en el intento, pero aquí vamos a facilitarte unas claves.
El consumo de tabaco está directamente relacionado con más de 25 enfermedades y es responsable del 85% de casos de cánceres de pulmón, el 75% de bronquitis crónicas y, entre otras dolencias, del 25% de las cardiopatías isquémicas.
Por ello es una cuestión de salud plantearse dejar el tabaco de una vez por todas, pero a la dificultad de hacerlo por la adicción generada, siempre se une el miedo a coger esos kilos de más que se asocian a la ansiedad que produce dejar de fumar.
La Dra Amaro, Directora de la Clínica Método Amaro, asegura que “controlar la ansiedad y mantener unos hábitos de vida saludables que eviten el aumento de peso es perfectamente compatible, ya que en ambos casos se asocian a rutinas que nos llevan a fumar después de comer, antes de trabajar…Y si modificamos rutinas cuando se nos genere esa ansiedad vamos a poder llevar a cabo tanto la dieta como dejar el tabaco”, afirma.
Para dejar de fumar estas son algunas recomendaciones:
Pero, ¿cómo puedo combinar esto con la dieta? La ansiedad que nos produce dejar de fumar suele ir acompañada de una ingesta calórica. El problema es que dirigimos esa ingesta hacia alimentos dulces o salados y rara vez hacia los saludables.
Redirigir esa ansiedad hacia la fruta, vegetales crudos o proteínas es el paso más complicado pero que, nuevamente con una rutina no monótona, puede ayudar al objetivo de reducir peso a ‘pesar’ de apartarnos del tabaco.
El ejercicio físico es también otro de los hábitos que se debe incorporar de forma progresiva puesto que es una ayuda indispensable para poder lograr estos dos retos de manera fácil y sencilla.
Finalmente, la Dra Amaro indica que “conseguir combinar una dieta que regule el metabolismo basal y permita a la vez ser efectiva para vencer la ansiedad que produce dejar de fumar, necesita de un último ingrediente que es el de la fuerza de voluntad con unas gotitas de constancia. Una dieta no debe ser un castigo, por eso es bueno proponer dos comidas libres a la semana y salir de una rutina alimenticia demasiado estricta”, expone.
Y es que con estos consejos, las promesas para el nuevo año dejarán de ser una expectativa para convertirse en realidad.
Puede parecer que este titular ha sido diseñado solo para captar la atención. Incluso es posible que algunas personas lo califiquen de «poco realista», pero lo cierto es que nuestra intención es reflexionar sobre por qué tenemos tan interiorizada y tan aceptada la posibilidad de «ganar unos kilos» durante las fiestas. Se puede disfrutar sin agredir el cuerpo ni poner en riesgo la salud, especialmente tras un año tan duro como el que hemos vivido. De hecho, preparar un menú saludable en Navidad no tiene por qué estar reñido con que éste sea apetecible y placentero. Solo tenemos que atender a seis puntos básicos, tal como propone la Dra. María Amaro, creadora del «Método Amaro para el adelgazamiento»: elegir técnicas culinarias adecuadas, dar sabor a los alimentos de manera natural, preparar entrantes ligeros, reducir las grasas en el plato principal, elaborar postres saludables y evitar el alcohol. Veamos cada uno de estos puntos.
¿Qué quiere decir cocinar de forma saludable? «Significa capturar el sabor y lo nutrientes de los alimentos y no agregar cantidades adicionales de grasa ni de sal», define la Dra. Amaro.
Algunas de las técnicas culinarias que permiten ser fiel a esa definición son: hornear, cocinar a la plancha o a la parrilla, saltear o cocinar al vapor. Veamos cada una de ellas:
Además de las técnicas de cocinado es posible usar otros trucos de aliño, aderezo y enriquecimiento del plato que aportan sabor y color sin necesidad de aumentar las calorías.
– Usa hierbas aromáticas frescas o deshidratadas. El eneldo, la albahaca, el orégano, las hierbas provenzales… pueden hacer que los platos tengan más sabor y nos ayudan a reducir la cantidad de grasa y de sal de los menús. «Añadir pizcas de hierbas aromáticas deshidratadas en las primeras etapas de la cocción darán sabor al plato, pero evita las mezclas de condimentos envasadas ya que generalmente contienen mucha sal», avisa Amaro.
– Un toque de mostaza deshidratada. A determinados guisos le va bien el uso de este aderezo pues aporta un sabor delicioso al cocinado. Eso sí, debe usarse con moderación.
– Añade vinagre, jugos cítricos o una marinada. El vinagre va bien a los vegetales, mientras que los cítricos pueden usarse en casi todos los platos. En ambos casos, añádelos al final, no durante el cocinado. En cuanto a la marinada, puedes elaborar uno casero usando una parte de aceite, dos partes de vinagre o jugo cítrico y hierbas aromáticas o especias a tu gusto. Estos marinados van bien a los alimentos asados al horno o los cocinados a la parrilla.
– Vegetales o frutas deshidratadas. Algunos como los champiñones, los tomates, los chiles, las cerezas, los arándanos rojos y las grosellas tienen un sabor más intenso cuando están deshidratados que cuando están frescos. Aportan un toque especial a los platos que permite reducir la cantidad de grasa y de sal.
Las cremas y sopas suelen ser buena opción, pero deben ser ligeras y aportar un toque decorativo navideño. Una idea diferente y que suele sorprender es la que crema tibia de espárragos con berberechos que propone la Dra. Amaro. Se prepara con espárragos, mayonesa sin huevo casera (leche y aceite de oliva) y berberechos y se añaden toques de cebollino para decorar. Otras propuestas son: aguacates rellenos de langostinos, hojaldre de verduras (espárragos, tomates, calabaza, calabacín y alcachofa), flor de hojaldre con calabacín y salmón o tomate relleno de atún y aguacate al horno.
También son buenas opciones los entrantes ligeros navideños que propone la dietista-nutricionista Elisa Escorihuela en «Aula de nutrición»: snack de pepino y sardinas ahumadas, rollitos de espárragos, jamón y queso, mejillones thai, brochetas de langostinos y pesto de brócoli, y tacos de atún marinado. O esta selección de entrantes ligeros con ingredientes «realfood».
Los pescados al horno son la mejor opción como plato principal. Pero si además son blancos, mucho mejor, pues son hipocalóricos y diuréticos. Lubina, dorada o besugo con base de verduras y patata al horno rociados con hierbas aromáticas son opciones saludables. Aunque también podemos elegir, según apunta la Dra. Amaro, cordero al horno, secreto, pluma o presa ibérica al horno (para que suelten toda la grasa.
Lo importante es no excedernos en las cantidades, servir en platos pequeños, no añadir salsas, comer despacio y procurar tardar entre plato y plato al menos 20 minutos (pero eso no quiere decir que se esté comiendo todo el rato durante ese tiempo, sino que se puede estar conversando o relajados, disfrutando del momento).
Otro consejo en este sentido es el que propone el Dr. Alfonso Gálvez, responsable de la Unidad de Nutrición y Obesidad de Vithas Granada: «A la hora de comer, aquello que está fuera de la vista está también fuera de la mente. Es mejor evitar las grandes bandejas y comer ya con platos servidos previamente en la cocina, ya que con el formato buffet resulta más fácil caer en tentaciones», explica. También resulta útil, según añade, seguir la máxima de «probar, no comer, de todo, y poco, es decir, no llenarse demasiado».
A la hora de elegir los acompañamientos de esos platos elige siempre verduras y frutas teniendo en cuenta el colorido, tal como aconseja David Wiener, especialista en entrenamiento y nutrición de Freeletics: «Los alimentos de color azul y morado como las berenjenas y los arándanos mejoran la digestión, reducen el colesterol y mejoran el sistema inmune. Los alimentos rojos como los tomates y el pimiento rojo contienen licopenos, un fitonutriente que ayuda a combatir enfermedades del corazón y los alimentos con hojas verdes con fuente de calcio, hierro, antioxidantes y carotenoides para mejorar el metabolismo y controlar la presión sanguínea».
Los dulces navideños como los turrones, los mazapanes o los polvorones son productos altamente calóricos y repletos de grasas saturadas y azúcares añadidos.
Lo ideal es preparar postres saludables para aliviar esas ganas de dulce que solemos tener en estas fechas y disfrutar de ideas ricas y originales como una panacota de cacao (que se puede endulzar con estevia y preparar con cacao puro), un sorbete de mango y plátano o un pastel de manzana y queso endulzado con estevia. La idea, no obstante, como remarca la Dra. Amaro, es siempre tomar una pequeña porción.
Y si te mueres de ganas por disfrutar del turrón en Navidad, prueba a preparar esta receta de turrón casero de chocolate y naranja saludable que nos propone el Chef Bosquet.
Además, es importante quitar de la vista los platos de postres o de dulces navideños para evitar picar durante la sobremesa.
La intoxicación etílica tiene consecuencias fisiológicas negativas durante un periodo cercano a las 24 horas. Además del deterioro de la función cognitiva la Dra. Amaro recuerda que se produce un descenso de la función neuromuscular (menos fuerza, menos coordinación), una mayor utilización de hidratos de carbono (más acidosis), mayor frecuencia cardíaca y un estado de deshidratación.
Por su parte, el Dr. Gálvez recuerda la necesidad de beber agua, usar hielos para aumentar la ingesta de líquido y tomar infusiones tras las comidas.
¡Mantenerte activo! Si has logrado preparar un menú saludable, lo has disfrutado y te sientes bien, no lo celebres tumbándote en el sofá a ver la tele o vídeos en el móvil. Puedes mantenerte activo haciendo ejercicio, por supuesto, pero también puedes hacerlo de muy diversas maneras, limpiando y recogiendo todos juntos tanto la cocina como la mesa (en lugar de dejarlo para la mañana siguiente), jugando a juegos de mesa que impliquen movimiento, bailando, recomponiendo el salón y moviendo los muebles que se habían desplazado para estar más cómodos y mantener las distancias, jugando a la búsqueda del tesoro por distintos rincones de la casa o removiendo cajas antiguas para revisar esos recuerdos y fotografías que teníamos olvidados.
Y en cuanto puedas (lo antes posible), retoma tu actividad física diaria: caminar, hacer estiramientos, correr, hacer pesas, rutinas de ejercicios. Si quieres ideas, no te pierdas las tablas de ejercicios «full body» de las Gemelas Pin. Te interesarán especialmente: rutina de cardio, rutina con gomas, tabla para conseguir vientre plano, y ejercicios de piernas.
Fuente: ABC Bienestar
Las dos épocas del año en las que tendemos a descuidar más nuestra alimentación son el verano y la más próxima en el calendario, la Navidad. La Navidad es momento de reuniones con familiares y amigos en los que se celebran eventos y festejos siendo la comida la protagonista principal.
Durante esos días la tendencia a descuidar la alimentación tiene como consecuencia un incremento de peso entre los 2 y los 4 kilos de media, dependiendo de la persona y de sus hábitos.
Por eso la Dra Amaro, Directora del método para adelgazar (Método Amaro), quiere facilitar una serie de consejos que “son probablemente los que conseguirán que no engordemos y podamos mantenernos en nuestro peso durante estos días. Aunque lo importante es realizar una dieta de forma continuada y saludable que nos ayude a mantener unos buenos hábitos de por vida. Se pueden cometer pequeños excesos pero si luego en el día a día se compensan”, afirma.
Así pues, para mantener el peso durante estas fechas tan señaladas:
Te habrás hartado de recibir consejos. Seguramente te va a costar poner en práctica algunos de ellos, y aquellos a los que nos hemos referido en esta época; hacer ejercicio, compensar, etc…
En esta ocasión vamos a sentarnos con vosotros en la mesa durante esas comidas y cenas de celebración. Y así, sólo así, vamos a poder ayudarte mejor a aconsejarte directamente sobre estas citas. ¿Preparad@?
En primer lugar, cuando te sientes coge un plato y sirve aquello de lo que vayas a comer. Ir picando significa no controlar lo que comes, por lo que hay que moderarse.
Si hay entrantes, prioriza con los que tengan una base vegetal o aquellos de marisco (si no eres vegano). Los entrantes a base de hojaldre, pasta o con salsas como la mayonesa o bechamel…con mucha moderación.
Cuando llegue el plato principal, intenta que te sirvan raciones pequeñas. Al tratarse de una comida o cena más reposada comerás más lento y probablemente no tengas la sensación de hambre que en un encuentro más informal. ¡Ah!, y si es posible servíos poca salsa.
Las guarniciones de verdura, en lugar de las de fécula de patata o arroz y similares…son ¡top! El acompañamiento de pan resulta casi obligado pero por favor, coge un trozo pequeño.
Si no hay opción de elegir, lo que toque es lo que hay que comer. Pero si te ofrecen carnes blancas como pavo asado, pularda o si te ofrecen pescado…intenta elegirlo frente a las carnes rojas como el lechazo o el cordero.
Llega el postre, no nos pongamos nervios@s. Si hay fruta, puedes elegirla frente a postres con preparación a base de lácteos magros, requesón… Acordaros de los dulces navideños que más engordan, así que una porción de turrón es más que suficiente, al igual que un mazapán.
Y llega el turno el brindis. Una copita de champán está bien, brindemos por todo y…¡hasta la próxima comida!
El miedo a la báscula es un denominador común cuando se acercan esos días de tantas y tantas comidas o cenas copiosas. Existen diversas formas de afrontar este escenario, y te las vamos a contar.
Una de ellas es educarnos a comer. Antes de llegar a esos días, es conveniente que habituemos al cuerpo a que no siempre hay que aprovechar el chuletón en cada ágape, o los pasteles y tartas en cada comida o el buen embutido con el pan o degustar cada botella de vino hasta su última gota. Hay que aprender a que si comemos un chuletón, la cena debe ser con pescado o que si comemos con pastel, cenar con un sorbete va bien. Son dos ejemplos.
No abandonar el deporte en estas fechas es una buena manera de hacernos sentir bien con nosotros mismos ya que seguiremos produciendo endorfinas y amortiguaremos aquellos excesos razonables. Es una buena manera de afianzar una actitud saludable y activa con uno mismo.
Consumir fruta o alimentos diuréticos entre horas, nos ayudará en la eliminación de algunas toxinas innecesarias. Piña, pera, son algunos de ellos. Intenta incrementar más su consumo en estos días con el fin de que sea una ayuda más contra la báscula.
Las elecciones. Existen pescados deliciosos, cocinados de forma muy saludable, que aportan menos calorías que las carnes rojas. Puedes escoger, y puedes escoger mejor. Alterna comidas a la plancha con otras que seguro no podrás evitar, pero se trata de compensar de la mejor manera. Elegir compensar es también elegir de forma inteligente.
Y ten cuidado con el alcohol. Una copa de vino durante la cena o comida y una de champagne no va a provocar grandes cambios en tu cuerpo. Ingerir sin control demasiado alcohol es una manera de acumular calorías de forma innecesaria. Ten un poco de mesura.
Estos son pocos pero importantes consejos que esperamos te ayuden con la batalla de la báscula en estos días. Y si necesitas ayuda, ¡aquí estamos!
Como sabéis las cosas, con moderación, siempre se pueden incluir en la alimentación. Somos conscientes de que, además, en estos días es complicado no sucumbir a alguna de las pequeñas tentaciones y mientras no se abuse no pasa nada.
Pero, ¿queréis conocer las calorías de los dulces más conocidos y extendidos en estas fechas?
Pese a lo que pueda parecer, el que menos calorías tiene de todos es el famoso roscón de reyes. Siempre que hablamos del que no tiene relleno se estima que cerca de 100 gramos de esta delicia suma unas 300 calorías.
¿A quién no le gusta el panettone en sus versiones más deliciosas con chocolate y otros aderezos? Unos 100 gramos de este bocado suponen unas 374 calorías.
Si eres fan de las almendras garrapiñadas, tenemos que darte malas noticias. Aquí ya se empieza a notar el efecto del azúcar, que no de la almendra. Unas 500 calorías por cada 100 gramos tienen la ‘culpa’.
Los mazapanes, ¡qué ricos están! Los mazapanes tienen un importante efecto calórico y aunque son similares al que aportan las almendras garrapiñadas estos son ligeramente superiores. 503 calorías por cada 100 gramos.
Y sí, una de las estrellas de la Navidad como el turrón es el segundo dulce que más engorda. Apenas tienen mucha diferencia entre un tipo u otro porque en todos se utiliza azúcar. Desde 520 a 535 calorías por cada 100 gramos.
Finalmente, el dudoso honor de ser el dulce que más engorda de la navidad es…..¡el polvorón! Tres polvorones de entre 35 y 45 gramos suben hasta las 565 calorías.
Te recomendamos lo que siempre hacemos en el método Amaro: compensa, controla y haz ejercicio. ¡Eso ayuda a reducir los efectos de lo que sobra!
Con esta infografía queremos mostrarte qué seis cosas debes hacer para quemar grasa y no perder tono muscular. Entre ellas se encuentran;

Producir un déficit calórico implica echar el freno al cuerpo, entre quinientas y mil Kcal por día te ayudará bastante.
Perder al menos un 1% por semana de peso. Con esto se trata de minimizar la pérdida de músculo y evitar el efecto rebote que tanto perseguimos en El Método Amaro. Y es que perder peso bruscamente hace que el se disparen las probabilidades de que reaparezca.
El entrenamiento aeróbico va enfocado hacia ello, quemar grasas con una intensidad de moderada a alta en poco tiempo.
La clara de huevo, tomar yogures o leche desnatada, carnes con poca grasa y en general ingerir menos proteína magra es de gran ayuda para quemar grasa sin perder músculo.
Fuera calorías vacías como las que proporcionan los azúcares, alcoholes y alimentos. Consume de forma ocasional, y compensa.
Y por supuesto, ¡entrena tus músculos!