La importancia de la flexibilidad en las dietas
Aunque la gran mayoría de las dietas permiten perder peso en un mayor o menor periodo de tiempo, el 95% de las personas que dan por finalizado un tratamiento vuelven…

Aunque
la gran mayoría de las dietas permiten perder peso en un mayor o menor
periodo de tiempo, el 95% de las personas que dan por finalizado un
tratamiento vuelven a recuperar el peso perdido, e incluso algún kilo
más, en pocos meses.
Gracias al Método Dra. Amaro, esto ya no volverá a suceder.
¿Por qué es importante la flexibilidad en las dietas?
- Nadie puede estar a dieta de por vida.
Es tarea del médico nutricionista educar al paciente en cómo debe comer
y enseñarle a compensar los excesos. Es muy difícil eliminar
determinado tipo de alimentos para siempre. El paciente podrá
suprimirlos temporalmente pero cuando de por finalizada la dieta volverá
a consumirlos. Si no le hemos enseñado a compensar esos excesos o a
cómo debe consumirlos el paciente recuperará inevitablemente el peso
perdido.
- Ayuda a combatir la ansiedad.
Saber que se puede comer de todo y que no hay alimentos prohibidos hace
que el paciente sienta menor ansiedad hacia los alimentos más
calóricos. Prohibiendo alimentos lo único que conseguimos es que cuando
el paciente tenga oportunidad de ingerirlos sienta la necesidad de darse
un atracón. No se trata de prohibir, sino de educar.
- Continuar con nuestra vida social.
La falta de flexibilidad hace que el paciente tenga que limitar mucho
su vida social. Esto conlleva que acabe aburriéndose o rindiéndose antes
de haber aprendido unos hábitos de alimentación saludables.
A diferencia de otras dietas cuyo proceso se divide en fases (fase de adelgazamiento y fase de mantenimiento), el Método Dra. Amaro es una dieta lineal que se basa en la consecución de un índice de metabolismo basal superior al del punto de partida.
Para
conseguir esto es importante re-educar nuestros hábitos alimenticios y
demostrar al paciente que se puede comer de todo y perder peso. El Método Dra. Amaro
cuenta con dos comidas/cenas libres desde el principio. Es absurdo
pensar que vamos a estar de por vida sin probar la bollería, un
chocolate con churros o unos pasteles. Podemos comer de todo y así se lo
muestro a mis pacientes, lo que ocurre es que tras ese pastel o exceso
tendremos que hacer más ejercicio o limitar la ingesta de calorías en el
resto de comidas. Nunca no comer o ayunar, porque el resultado será
peor. Siempre deben hacerse 5 comidas al día.
Ejercicio físico
Una
dieta saludable debe basarse en la alimentación y en el ejercicio y
también en este último el médico debe ser flexible. El ejercicio físico
debe estar adaptado a las características, posibilidades y patologías,
si las hubiera, del paciente. El deporte no es solo beneficioso para
perder peso sino para mantener la salud física y mental. No hace falta
ir al gimnasio todos los días si no es algo que el paciente haga
habitualmente. Basta con convertir lo que hagamos en una rutina, por
ejemplo, caminar.
Una dieta no debe basarse en “contar calorías” sino en cómo trabajar para quemar las que consumimos.
Dra. Amaro