SE ESTIMA QUE NIÑOS Y ADOLESCENTES PUEDEN AUMENTAR SU PESO UN 5% TRAS EL CONFINAMIENTO
La Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) estima un incremento medio cercano al 5% en el peso de los niños y adolescentes tras el confinamiento por la pandemia de COVID-19.…
La Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) estima un incremento medio cercano al 5% en el peso de los niños y adolescentes tras el confinamiento por la pandemia de COVID-19. Calculan que puede haberse incrementado en al menos 1 kg de grasa el peso medio de la población infantil española en el último mes.
«La situación actual de confinamiento ha cambiado de manera importante el estilo de vida, la actividad escolar, la actividad social y, con frecuencia, los hábitos alimentarios, todo ello con un impacto directo sobre la salud. Los niños y los jóvenes tienen un riesgo especialmente elevado de modificar negativamente su alimentación durante el periodo de confinamiento debido a la actual pandemia de coronavirus», advierten en un comunicado.

El vicepresidente de SEEDO ha alertado que «la población infantil y juvenil es especialmente vulnerable, por no ser habitualmente consciente de la gran repercusión que ganar peso y adquirir malos hábitos puede tener sobre su salud futura tan física como mental».
Las previsiones se basan, sobre todo, en estudios previos que evidencian un incremento del peso corporal de los niños durante el periodo de vacaciones estival en un año convencional, atribuible a los cambios que se producen en verano en comparación a los hábitos durante el curso escolar.
Indican además que el impacto será diferente en función de la duración total del confinamiento absoluto y de la duración e intensidad en la que se realice el proceso hasta la normalización de la situación y que esta situación de confinamiento afectará a cada niño en función de su peso al inicio, su estado de forma física y su ambiente familiar.
Respecto a cuánto se puede elevar el peso de media durante este periodo confinamiento, se podría estimar en un 5%, teniendo en cuenta que estarán más afectados los que antes del confinamiento presentasen mayor peso, peor forma física y con familiares obesos.
Según los cálculos de varios estudios, «si se hace diariamente un aporte extra en la dieta de unas 200-250 Kcal (que se puede alcanzar solo con el consumo adicional diario de, por ejemplo, varias galletas), en 1 mes se habrá acumulado aproximadamente 6.000-9.000 kcal, lo que se traduce en un incremento de 1 kg de grasa.