Nutrición con criterio

¿Sabías que hay alimentos que se parecen a determinados órganos y le reportan grandes beneficios?

Si nos fijamos en la naturaleza hay determinadas frutas y verduras que son similares a ciertos órganos de nuestro cuerpo y que, curiosidades de la vida, a su vez, son…

Si nos fijamos en la
naturaleza hay determinadas frutas y verduras que son similares a
ciertos órganos de nuestro cuerpo y que, curiosidades de la vida, a su
vez, son altamente beneficiosas para los mismos. Os dejamos aquí una
relación de los más llamativos.
La zanahoria y los ojos

Si
partimos una zanahoria por la mitad encontraremos una gran similitud
con el ojo humano. Las zanahorias ayudan a gozar de una buena salud
visual. Es una hortaliza rica en betacarotenos que nuestro cuerpo
transforma en vitamina A siendo imprescindible para la visión nocturna o
cuando hay poca luz. Además, el betacaroteno reduce el riesgo de
desarrollar cataratas.


El aguacate y el útero

El
aguacate es la fruta perfecta para el útero por varios motivos. Está
demostrado que puede reducir las posibilidades de cáncer de útero y
ovarios dado su poder de equilibrio hormonal en las mujeres. Cuenta con
alto aporte de ácido fólico por lo que es recomendable en mujeres que
estén pensando en quedarse embarazadas o durante los primeros meses de
gestación. Además, se ha demostrado que su consumo tras el embarazo
ayuda a la pérdida de peso. Sería recomendable que toda mujer tomara un
aguacate a la semana.


El apio y los huesos

​El
apio cuenta con alto contenido en vitamina K lo que ayuda a aumentar la
masa ósea de nuestro cuerpo. Además es rico en calcio, otro elemento
imprescindible para la salud de nuestros huesos.


La nuez y el cerebro

Las
nueces tienen alto contenido en ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega
9. Son antioxidantes y antiinflamatorias. Se deben consumir a diario
dado que está demostrado que ayudan a mejorar la memoria y previenen
enfermedades cardiovasculares. Estudios recientes demuestran que su
ingesta puede ayudar a combatir enfermedades como la demencia o el
Alzheimer.


El tomate y el corazón

​El
consumo frecuente de esta fruta está demostrado que previene
enfermedades cardiovasculares gracias a su alto contenido en licopeno,
un potente antioxidante.


La naranja y el pecho

​Esta
fruta cuenta con un compuesto llamado D-limoneno que ha demostrado ser
efectivo en la prevención del cáncer de mama. Los cítricos facilitan el
drenaje linfático de las glándulas mamarias


El jengibre y el estómago

El
jengibre es una hortaliza que estimula el páncreas y favorece la
secreción de enzimas digestivas que facilitan la digestión. Ayuda a
calmar los dolores de estómago y previene náuseas y vómitos.


Las setas y los oídos

​Las
setas cuentan con un alto contenido en vitamina D. Muy pocos alimentos
contienen esta vitamina de manera natral. Esta vitamina aumenta la
resistencia ósea, vital para los pequeños huesos en el oído. Está
demostrado que la vitamina D previene el riesgo de deterioro del sistema
auditivo originado por la edad manteniendo el órgano fuerte.

​Actualmente
en España tenemos una cifra muy elevada en la población de carencia de
esta vitamina, situándonos a niveles de los países nórdicos a pesar de
vivir en un país con muchas más horas de sol. Esto es debido a una mala
alimentación y a la protección solar.


​La
naturaleza es sabia y pone a nuestra disposición alimentos muy
saludables. Recuerda que una dieta equilibrada debe incluir todos los
grupos alimenticios y que debemos tomar cinco raciones de fruta y
vegetales al día. Para vernos bien hay que alimentarse bien.

Dra. Amaro