La salud de tu pelo es el reflejo de lo que comes: así influye tu alimentación

por María Amaro

En este artículo de El ABC analizamos la importancia de alimentarse bien para lucir un cabello sano y fuerte.

¿Observas que tu pelo está apagado, sin brillo, débil… o se te cae más de lo habitual? Es preciso hacer un buen repaso a tu alimentación

Tal vez haya leído o escuchado alguna vez que abusar del secador y de las planchas deshidrata el pelo o que los rayos UV perjudican la queratina del cabello o incluso es probable que ya sepa que lavarse el pelo en exceso puede oxidar la fibra capilar. Pero lo que pocas personas saben es que la salud del cabello está directamente relacionada con lo que se come, según advierte la Dra. María Amaro, cirujana capilar y creadora del Método Amaro: «Si tu pelo está apagado, sin brillo, débil o se cae más de lo habitual, hay que hacer un buen repaso a tu alimentación, pues quizás ésta no sea la correcta».

Tal como recuerda la experta, el pelo se constituye en un 70% de agua, un 28% de proteínas y un 2% de lípidos, aproximadamente. Por eso una de las principales claves para tener un pelo sano, fuerte y brillante es hidratarse correctamente. Según la Dra. Amaro no basta con beber entre 8 y 10 vasos diarios de agua, sino que además es importante distribuir esa ingesta a lo largo del día con esta propuesta: 2 vasos de agua al despertar, 2 a media mañana, 2 a lo largo de la tarde y uno antes de dormir.

En cuanto al resto de su composición la experta recuerda que, al igual que las uñas y la piel, el cabello está constituido por un tipo de proteínas estrucutrales fibrosas entre las que destaca la queratina, la más abundante. «La principal misión de esta proteína es proteger o cubrir la estructura capilar, pero también juega un papel fundamental en la formación del folículo del pelo y, por tanto, en el ciclo de crecimiento capilar», revela.

El papel de las proteínas a nivel cutáneo y capilar, por tanto, es fundamental para la reparación de los tejidos y para asegurar el correcto funcionamiento celular. Por eso, si estas proteínas son deficitarias o si no realizan su función adecuadamente (con la edad, por ejemplo, su acción se ralentiza), esto podría traducirse en una peor salud capilar: falta de brillo, fragilidad y, sobre todo, caída.

Así, incorporar proteínas a la dieta puede resultar clave para paliar el posible déficit de este nutriente que puede estar afectando a la salud capilar. Los huevos, la carne, el pescado y los frutos secos son las principales fuentes de proteínas en la alimentación. También son recomendables otros alimentos, como la gelatina, que proporcionan otros nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento de las proteínas, que son los aminoácidos.

Hacemos un repaso de los alimentos beneficiosos para el cabello, según el análsis de la Dra. Amaro:

Pescados y mariscos

El salmón contiene multitud de grasas saludables y ácidos grasos omega-3 que alimentan las glándulas sebáceas que rodean los folículos pilosos, lo que garantiza que el cabello preserve su brillo y lustre.

Ingerir alimentos con alto contenido en omega-3 es importante, ya que el cuerpo no puede producir estas grasas saludables, lo que significa que solo es posible obtenerlas a partir de alimentos o suplementos. Sin omega-3 el cabello puede comenzar a tener un aspecto apagado y perder su brillo natural. De hecho este tipo de grasa salusable fortalece las raíces y disminuya la inflamación de los folículos. Otros pescados altos en omega-3 son la sardina y la caballa.

El marisco puede ser una gran fuente de nutrientes para el cabello. Por ejemplo, las gambas contienen proteínas, vitaminas B, zinc, hierro y vitamina D, todas ellas necesarias para que el pelo se mantenga sano.

Otra opción interesante puede ser la ostra gracias a su contenido en zinc, un mineral que contribuye al proceso de la reproducción celular, la regulación hormonal y a la absorción de nutrientes. Y dado que existe una relación entre la deficiencia de zinc y la caída del cabello, se sabe que este alimento contribuye a combatir el debilitamiento capilar. Una ostra de tamaño medio contiene hasta 5,3 mg de zinc. Eso sí, dado que no es asequible a todos los bolsillos, también cabe destacar otros alimentos ricos en zinc como la ternera, los cereales enriquecidos y las alubias rojas.

Huevos y pollo

Cuando se añade pechuga de pollo en la alimentación no solo le estás brindando un plus de proteína a tus músculos, sino también al cabello. Contiene aminoácidos que, tras ser asimilados, ayudan a evitar que el pelo se quiebre o se caiga.

El huevo destaca por su alto contenido en proteínas, que son indispensables para que los folículos pilosos se mantengan fuertes y para que el cabello no se quiebre con facilidad y sufra roturas. Además es rico en vitamina A, necesaria para la formación y mantenimiento de las membranas del cuerpo; y con un alto contenido en vitamina E, capaz de reducir algunos procesos inflamatorios como los que se pueden dar en el cuero cabelludo.

Grasas saludables

El aceite de oliva es un tipo de grasa saludable que puede aportar beneficios a la salud del pelo. Tanto su consumo como su aplicación ayudan a reducir el exceso de sequedad en el cuero cabelludo. Además, mejora la circulación, lo que contribuye a mejorar la oxigenación y la nutrición del pelo.

El aguacate, además de aportar grasas saludables, es una excelente fuente de más de 20 vitaminas y minerales, entre los que se incluyen las vitaminas B, C, E y K, así como betacaroteno, ácidos grasos omega-3, fibra, potasio, magnesio y ácido fólico. Según la Dra. Amaro, su consumo permite potenciar su crecimiento, mejorar la circulación en las raíces y nutrirlo correctamente.

Las nueces, las almendras, los pistachos y los anacardos son buenas opciones para proteger el cabello. Sus aminoácidos esenciales y grasas saludables hacen que sean una buena opción para fortalecer el pelo desde el interior. Contienen vitaminas del complejo B, que reducen el exceso de caída y las alteraciones del cuero cabelludo. También aportan vitamina E, un antioxidante que ayuda a reducir los efectos nocivos de los radicales libres y los rayos UV del sol. Otros aportes son proteína y magnesio, que fortalecen las cutículas para mantener las hebras gruesas y sanas.

Vitaminas, hierro y avena

Ingerir habitualmente alimentos ricos en vitamina C como los arándanos (o la guayaba, el kiwi, la papaya, las fresas y el boniato), ricos en hierro como las espinacas (o el kale, el brócoli, lentejas y garbanzos), ricos en vitamina A como la zanahoria (junto con la calabaza y el boniato) o el consumo diario de avena son algunos de los hábitos que ayudan a mejorar la salud capilar, sobre todo, en casos de caída excesiva, puntas abiertas y sequedad.

Así y como afirma la experta, el hecho de que una melena fuerte y sana sea el espejo de una buena alimentación nos lleva a pensar que lo primero que se debe mejorar si el cabello se cae con una mayor frecuencia de la habitual o está frágil, seco y sin brillo es lo que comemos.

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